Iniciado
en 1989, el Proyectos Amigos El Salvador de Palo Alto ahora trabaja
en cuatro proyectos de educación que promueven desarrollo en
comunidades de manera consistente con los valores cuáqueros.
Las comunidades son: El Barío, Apulo, Sueños en Jocoaitique,
El Gigante y en Perquín. Los programas incluyen el apoyo a la
educación K-12, los préstamos para los estudiantes universitarios,
así como varias otras iniciativas que se describen aquí.
Póngase en contacto con nosotros acerca de las oportunidades
de visita y hacer trabajo voluntario.
LA HISTORIA DE LOS PROYECTOS DE EL SALVADOR
Cuando Carmen Morán Broz salio de El Salvador en 1940, ella siempre
supo que regresaría algún día para ayudar a su
país. En los Estados Unidos, se convirtió en una cuáquera,
y fue convencida del poder de la acción comunitaria para la no-violenta.
En 1986, se incorporó a un grupo internacional para acompañar
a campesinos con muchas dificulates regresar de nuevo a su pueblo El
Barío, despues de ser desalojado por que se encontraba en una
zona de guerra. En la creencia de que la educación puede transformar
una nación, se les ayudó a iniciar una escuela. "Es
la manera más rápida para sacar a la gente de la pobreza",
observó. El analfabetismo era generalizado, y la escolarización
no era disponible despues del tercer grado.
Después de retirarse de un carrera de enseñanza en California
en la década de 1980, regresó en 1989, en medio de la
guerra civil salvadoreña, a fin de establecer proyectos de educación.
Un comité se formó en la Junta de Amigos de Palo Alto
para asegurar que ella cuente con el apoyo, financias y logísticas
necesarios para mantener los proyectos.
Además de El Barío, Carmen trabajó con otras comunidades
en difficultated. En San Salvador, comenzó una guardería
para las familias marginadas. Hizo muchas veces el difícil viaje
las comunidades Sueños en Jocoaitique y El Gigante de Perquín
en Morazán, una zona remota, para llevar trabajadores de salud
y de educación. Otra comunidad que ayudó es Apulo, una
comunidad pobre en el Lago de Ilopango.
Ella descrubrio que la forma más eficaz de ayuda era trabajar
con los líderes de la comunidad que quería educación
para sus hijos.
Con ellos, convenció a las familias de la importancia de mantener
a sus hijos en la escuela. Antes de la guerra, pocas personas en el
campo habían tenido la oportunidad de asistir a la escuela.
Para proporcionar ayuda, regresó a los Estados Unidos para pedir
recaudar fondos por medio de donaciones en varioas Juntas de Amigos
(Cuáqueros) y otras comunidades interesadas. Personas de todo
Estados Unidos, más un pequeño número de personas
fuera de los EE.UU. oyeron sobre los proyectos y dieron su apoyo.
Para mantener a los niños en la escuela, ella aportó fondos
para zapatos y uniformes de los niños y los sueldos de los maestros
en estas comunidades. Hizo todo lo posible por ampliar las escuelas.
Ahora después de muchos años, El Barío tiene una
gran escuela con laboratorio de computación y biblioteca. Es
una escuela imán para las comunidades circundantes.
Carmen creyó que enviar de campesinos a la universidad en El
Salvador sería un cambio profundo. "Enviar a los niños
campesino a la universidad es un acto auténticamente revolucionario!"
Lo asemejo a cuando se enviaron esclavos a la escuela en los EE.UU.
en 1865.
Obtuvo patrocinadores para los estudiantes deseosos de continuar más
alla de la escuela secundaria. Este se convirtió en el programa
de préstamos estudiantiles, que ahora cuenta con más de
50 graduados en administración de empresas, artes liberales,
enseñanza, medicina, ley, y otros títulos que han ganado.
|
|
Actividades
en curso
Nuestra
misión debe ser la educación formal para la población
campesina. Nada más eleva a los personas sobre la pobreza tan rápido.
– Carmen Broz |
 |
| La
escuela en El Barío. |
 |
Estudianes
del primero grado,
El Barío. |
 |
En
Morazán, proveemos
materiales y becas. |
| |
|
|